Hasta hace bien poco se utilizaba el término FRIGIDEZ para calificar cualquier problema sexual femenino. Poco a poco, los autores modernos fueron abandonando su uso por su imprecisión y por el tono peyorativo que socialmente se le había asignado.

En la actualidad utilizamos el término de DISFUNCIÓN ORGÁSMICA FEMENINA o ANORGASMIA y como su nombre indica es la dificultad para alcanzar un orgasmo.psicólogo y sexólogo en zaragoza

El ORGASMO es una parte de la sexualidad que se descubre, que se aprende a sentir. Así, cuanto más represiva haya sido la educación sexual recibida, cuantas menos posibilidades de explorar y de descubrir nuestro cuerpo y el placer, más fácil resultará que una persona no descubra su orgasmo o la manera de lograrlo.

No es difícil entender por qué en esta sociedad donde la sexualidad sigue siendo un tabú y donde la represión de la sexualidad sigue impactando mayormente en el colectivo de las mujeres, sean éstas quienes presentan con mucha mayor frecuencia trastornos relacionados con la dificultad de orgasmo.

Un ejemplo de los muchos que hay sobre lo que estamos tratando podría ser este:
Cuántas veces habremos oído y seguimos oyendo…”no te toques ahí, ¡marrana!” o frases similares.
Sin embargo, seguro que recordaremos algún episodio de algún niño pequeño que mientras se tocaba “aquello se hizo grande” y a todo el mundo le hizo gracia la cara de asombro/placer del niño mientras decía….”se ha hecho gaaaande”.
Dos episodios iguales con comportamientos y actitudes totalmente opuestas por parte de los adultos… REFLEXIONEMOS

MITOS DEL ORGASMO FEMENINO:

Aparte de lo ya mencionado que supone una gran falta de información sexual y actitudes inadecuadas, existen varias CREENCIAS muy arraigadas en torno al orgasmo femenino que añaden confusión a muchas mujeres.

El primer mito es la existencia de DOS tipos de orgasmo: el vaginal y el clitorídeo, en función de la parte que sea estimulada para alcanzar el orgasmo. Ya en la década de los 80, Masters y Johnson demostraron científicamente que la respuesta orgásmica consiste siempre en el mismo proceso fisiológico, independientemente de las fuentes de estimulación, que pueden provenir del clítoris, de la vagina, de cualquier otra zona erógena, incluso ser producido por la fantasía sexual de la persona.

Otro mito es pensar que el orgasmo tiene que producirse más fácilmente con la penetración. Esto no sólo no es así sino que ocurre más bien lo contrario; muchas mujeres sienten que les resulta más difícil lograr el orgasmo en el coito mientras que en todo lo demás responden sexualmente bien.

Resulta frecuente que algunas mujeres sufran sólo de un bloqueo de la respuesta orgásmica y tengan un intenso deseo sexual, pudiendo tener una actitud positiva hacia el sexo y aún así nunca han sentido un orgasmo. Parece que exista un BLOQUEO en un nivel muy alto de excitación, siendo incapaces de alcanzar el orgasmo.

CAUSAS DE LA ANORGASMIA

El orgasmo puede ser inhibido por multitud de causas aunque en un 95% o más de los casos se debe a factores psicológicos y educacionales. En todos ellos un elemento coincidente es el MIEDO derivado de la ansiedad producida por diversas ideas que nada tienen que ver con el disfrute de la sexualidad de forma sana.
Por ejemplo, la idea de no estar a la altura de lo que el compañero sexual espera de ella, miedo a no ser atractiva (falta de autoestima). Miedo a la pérdida del control, al placer y al abandono sexual, incluso a la existencia de principios morales o religiosos muy rígidos contrarios a la sexualidad.
En un porcentaje elevado de casos coexisten dos disfunciones sexuales en la pareja, como es la EYACULACIÓN PRECOZ en el varón y la ANORGASMIA en la mujer. En estas situaciones se da con frecuencia una mejoría por parte de la mujer cuando su compañero mejora el control de la eyaculación y se da un mayor juego erótico en la pareja.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el posible desconocimiento por parte de ambos de la respuesta sexual que puede llevar en muchos casos a fantasear erróneamente acerca de las necesidades sexuales (tanto las propias como las del otro) a la hora de intentar conseguir el orgasmo según modelos reflejados en las películas que nada tienen que ver con sus propias necesidades sexuales.

La falta de una relación afectiva puede ser también una causa de anorgasmia. Aunque haya atracción sexual viven la relación sexual como “meramente sexual” y, por tanto como algo inadecuado o “sucio”.

Estas causas se pueden sumar unas a otras y, en definitiva, dificultar o impedir las condiciones necesarias y positivas para que una mujer pueda descubrir y experimentar el orgasmo en su cuerpo.

TRATAMIENTO DE LA ANORGASMIA

Por supuesto existe tratamiento psicológico y sexológico eficaz para ayudar a descubrir el orgasmo como una experiencia erótica satisfactoria o para ayudar a recuperarla si existía y se ha bloqueado en el momento actual.

El tratamiento se basa en un concepto central que podría resumirse en devolverle el PROTAGONISMO SEXUAL a la mujer.

A lo largo de demasiadas generaciones de mujeres se ha vivido su sexualidad desde esquemas masculinos, desde modelos sexuales centrados en los genitales y la penetración como fin último sexual y práctica erótica más completa y placentera.

Esto ha hecho que, en muchos casos, la mujer se haya “obsesionado” con la idea de disfrutar al igual que disfruta un hombre, no atendiendo a sus propias necesidades eróticas, a su propia experiencia, descubrimiento y preferencias sexuales por tomarlas como inadecuadas o amorales.

Sorprende que existan mujeres que descubren su orgasmo por estimulación externa de sus órganos genitales y “abandonen” esta práctica eficaz de alcanzarlo para intentarlo en el coito con su compañero y fracasar con la consiguiente frustración.

Los datos en Sexología más recientes nos dicen que la estimulación del clítoris es de central importancia en la consecución del orgasmo femenino, mientras que la estimulación vaginal, aunque es placentera, contribuye en menor medida a desencadenar el reflejo del orgasmo en la mayor parte de las mujeres.

Por tanto, el tratamiento sexológico debe contemplar información sobre fisiología sexual de la respuesta sexual en la mujer.
Se analizará la historia personal y sexual de la mujer ayudándole a comprender de qué manera los estereotipos de género han influido o dificultado el descubrimiento erótico de la experiencia orgásmica. Todo esto se tendrá en cuenta y supondrá el punto de partida para la elaboración de un PROGRAMA ERÓTICO individualizado consistente en la asignación de tareas, tanto para la mujer como para su realización en pareja en el caso de que existiera, encaminadas a facilitar el descubrimiento de aquellos aspectos que propicien la vivencia orgásmica femenina.

Si sufres de Anorgasmia, no dudes en preguntarnos, una consulta a tiempo puede solucionar tu problema.