Autismo:

rio-bravo El autismo es un trastorno biológico complejo del desarrollo, cuyos  síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos)

Las alteraciones de la comunicación pueden variar desde una ausencia total del lenguaje, hasta una falta de habilidad para mantener una conversación con otro, pasando por ecolalia, el uso estereotipado de frases o palabras, o el uso de tonos que no son acordes con el contenido verbal.

El comportamiento suele mostrar manierismos estereotipados, haciendo continuamente el mismo acto durante horas. También suelen acusar mucho el cambio de orden en las acciones que realizan y prefieren un ambiente muy estructurado.
Otra característica de su comportamiento incluye la falta de adecuación de sus reacciones a los estímulos, mostrando en unas ocasiones ausencia de reacción a estímulos intensos y en otras, una reacción extrema a estímulos insignificantes.

Con el tiempo, la frecuencia de estos trastornos aumenta y,  debido a este aumento, la vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana  podría permitir un tratamiento precoz y mejorar los resultados, puesto que aunque se trata de un trastorno crónico, se ha demostrado la utilidad y los múltiples beneficios que tiene un abordaje psicológico completo del niño.

Asperger:

El síndrome de Asperger se caracteriza por una alteración grave de la interacción social y por patrones de comportamiento restrictivos y repetitivos, pero con conservación del desarrollo del lenguaje, de la cognición y de las habilidades de autonomía. Las personas con Síndrome de Asperger se vuelven demasiado concentradas u obsesionadas con un solo objeto o tema, ignorando todos los otros. No se aíslan del mundo de la manera como las personas con autismo lo hacen.

- Su lenguaje corporal puede ser nulo.
– Pueden hablar en un tono monótono y pueden no reaccionar a los comentarios o emociones de otras personas.
– Pueden no entender el sarcasmo o el humor, o pueden tomar una metáfora literalmente.
– No reconocen la necesidad de cambiar el volumen de su voz en escenarios diferentes.
– Tienen problemas con la comunicación no verbal, la inteligencia emocional y la empatía.
– Pueden ser estigmatizados por otros niños como “raros” o “extraños.”

Al igual que en el trastorno de espectro autista, cuanto antes se inicie el tratamiento en estos niños, mayores avances se conseguirán, principalmente en su relación con los demás.