Si el Coaching ejecutivo es conocido en las multinacionales ,empresas TIC y aquellas con vocación de innovación el Coaching personal es bastante novedoso. Ambos se diferencian en su finalidad última.
Así como el Coaching ejecutivo va dirigido a empresas y se dedica a ayudar a mejorar las habilidades de directivos y empleados en sus respectivos puestos, el Coaching personal intenta que se cumplan las expectativas e inquietudes vitales. En el mundo de los negocios empieza a sonar este concepto, pero todavía es una actividad desconocida para el gran público. En principio, sirve para todo el que tenga objetivos y metas que cumplir, es decir, en definitiva para todos.

El Coaching utiliza el método socrático, es decir, hace que el “coachee” ( Persona que recibe el proceso de Coaching) por medio de preguntas reflexivas llegue a sus propias conclusiones. Se trata de un proceso de dentro hacia fuera y no viceversa. De esta forma se interioriza y acepta el cambio o crecimiento personal.

Tenemos que tener cuidado en relación a la figura del coach. Debemos ser cautos a la hora de ponernos en manos de un coach porque a priori se trata de una profesión nueva y su enseñanza todavía no está totalmente reglada. Así que es recomendable evaluar de forma crítica el Curriculum y la trayectoria del coach que seleccionemos. En este caso ponerse en manos de un psicólogo clínico con experiencia en clínica y que además haya cursado un máster o formación complementaria en coaching avalada, es una garantía de Éxito.

El objetivo principal del Coaching personal es conseguir que el cliente se haga consciente de sus virtudes y sus áreas de mejora, para que éstas últimas sean trabajadas a través de objetivos. Una vez que haya asumido esto, puede tomar responsabilidades y trabajar de una manera eficaz en lograr sus Deseos y Metas, marcando un objetivo en cada sesión del cual se reflexionará un plan de acción que el coachee trabajará para la siguiente sesión. Es un proceso que se centra en trabajar del presente hacia el futuro, nunca se focalizará el proceso en el pasado.

En realidad el límite entre la Psicologia y el Coaching es impreciso y desde nuestra perspectiva dos ciencias complementarias y no excluyentes entre sí. Si bien el conocimiento de ambas nos permite utilizar las técnicas más apropiadas para cada situación, inquietud o patología.

Estas son algunas de las demandas más comunes dentro del coaching personal:

  • La resolución de conflictos y el cambio de relaciones      con los demás.
  • La confrontación de situaciones difíciles.
  • Mejora de la autoestima.
  • Superación de miedos.
  • Crecimiento personal.
  • Enfrentarse a situaciones de cambio.
  • Orientación en el desarrollo personal o profesional.
  • Salir del estancamiento o del estrés
  • Conocerse a sí mismo.
  • Tomar decisiones que resulten difíciles.
  • Conciliación de vida familiar y laboral.

 

“Si buscas algo bueno búscalo en ti mismo”