Mi hijo no me hace casoDecimos que un niño tiene problemas de conducta cuando tiene un comportamiento que no es el esperado ni para su edad ni está ajustado al lugar en el que se produce.

La desobediencia es la conducta de la que se quejan la mayoría de los padres y es la conducta que suele estar presente en la mayor parte de los problemas de comportamiento sea cual sea su gravedad.

Las conductas más usuales son: incumplir responsabilidades, negarse a hacer lo que no les gusta o no les apetece, intentar salirse con la suya, mentir, respondan que no a las peticiones y órdenes habituales, pataletas frecuentes y de gran intensidad…etc

Sin embargo, no todos los problemas tienen la misma gravedad y el establecer niveles nos ayuda a valorar el comportamiento y nos orienta sobre las medidas a adoptar.

Las causas pueden ser diversas: comportándose de esa forma llama la atención de sus padres, o no sabe lo que tiene que hacer o no sabe realizar lo que se le pide o no lo entiende, o es una forma de salirse con la suya o puede ser una forma inadecuada de dar órdenes por parte de los padres.

Las medidas básicas para el tratamiento son establecer unas normas y responsabilidades para su edad, y cuando estas no se cumplen, adoptar las medidas necesarias: sobrecorrección, tiempo fuera, retirada de privilegios…etc, establecer un ambiente familiar estructurado y cuatro actitudes básicas: actuar como ejemplo de nuestros hijos, ser coherentes, no etiquetar al niño y la constancia la hora de aplicar estas medidas.

También es muy importante enseñar al niño las conductas que sí que deben realizar, y sobretodo, que exista un acuerdo entre la pareja para que no existan discrepancias entre los mensajes que manda uno y otro.

Estas serían las estrategias a nivel familiar que se pueden ir aprendiendo en consulta con ayuda del terapeuta y después tendríamos estrategias empleadas para situaciones concretas.