El adolescente se encuentra en una etapa de su vida novedosa, es por tanto un inexperto, un “novato”, y está tanteando, experimentando. Cuando una persona camina por una zona inexplorada siente INSEGURIDAD.Ansiedad infantil  La inseguridad bien enfocada puede darme pistas para poder desarrollar aspectos de mi persona para enfrentarme a un entorno con el que YO me siento inseguro, pero mal enfocadas puede fomentarme la necesidad de cambiar dicho ENTORNO que es el culpable de mi inseguridad. De la primera manera, voy a cuestionar mi propia forma de ser, de pensar, de sentir y de actuar, para buscar la mejor posible, de la segunda voy a cuestionar al entorno o a los demás, de manera que me aseguro o tener que ser yo el que cambie. De la primera voy a intentar cambiar lo que siento por mi mismo, de la segunda voy a intentar que sean los demás los que se sientan, al menos, tan inseguros como yo. De la primera mi esfuerzo está dirigido a hacer las cosas lo mejor posible, y de la segunda evidenciar lo mal que hacen las cosas los demás. Y socialmente, el miedo o el respeto hará que los demás me sitúen en mi lugar, merecido o no. Gestionando mi propia inseguridad voy forjándome una personalidad, pasiva, agresiva, pasivo-agresiva, o asertiva.

En este caldo de cultivo es donde prolifera el acoso escolar o “Bullying” que tanto preocupa a los padres o formadores. Desde Martinez Bardají dotaremos a tu hij@ de las herramientas necesarias para que supere esta etapa de forma satisfactoria y salga incluso reforzad@. La etapa infantil y adolescente condiciona y forja el desarrollo posterior en la fase adulta así que es vital tener estas dos etapas emocionalmente ordenadas y sin bloqueos.