Durante la infancia, la aprobación de los padres y su cara de satisfacción suelen ser suficiente recompensa para que al niño le estimule esforzarse en el cole. Por otro lado las expectativas laborales son otro juego del que el niño disfruta, ya que asocia a sus gustos con lo que le gustaría ser de mayor, y la admiración hacia los adultos con los que convive (habitualmente los padres) le hace entender que formar parte del mundo laboral es admirable. Los niños disfrutan queriendo ser astronautas, maestras, bomberos, doctoras, o lo que sea.

DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

En la adolescencia ya se ha descubierto que los padres no sólo no son superhéroes, sino que además son tremendamente defectuosos. Su aprobación y satisfacción han perdido valor. La idea de que la recompensa del esfuerzo propio está en el desarrollo de las propias habilidades y conocimientos útiles para el propio futuro está bastante clara, pero no siempre es suficiente estímulo. La visión del mundo es más completa lógicamente que en la infancia, y de ahí, del mundo laboral. El adolescente es consciente de las dificultades de dedicarse a lo que a uno le gustaría, ha aprendido la diferencia entre lo real y lo ideal y sabe que de lo que se trata es, de ganarse la vida.
En Martinez Bardají haremos un análisis completo de las debilidades y fortalezas de su hij@ y nos concentraremos en desarrollas aquellas facetas que necesiten trabajo como por ejemplo:

* Concentración y Técnicas de Estudio
* Disciplina
* Autoestima
*Asertividad
*Empatía
*Gestión del Tiempo
*Ventajas de la realización de Ejercicio Fisico
*Definición de Metas y Coaching Personal

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En definitiva desarrollar su inteligencia emocional.

Si quiere ampliar la información le invitamos a que contacte con nosotros y reserve una sesión informativa gratuita.